Nuestra historia comenzó alrededor de 2018 y 2019, cuando éramos dos universitarios, Daniel y Catalina, que todavía estaban construyendo sus propios caminos profesionales, pero que compartían experiencias familiares muy parecidas en torno al autismo y la neurodivergencia.
Antes de ser el Dr. Daniel Olivos y la klga. Catalina Moreno, fuimos familiares que tuvieron preguntas, incertidumbres, aprendizajes y, sobre todo, muchas ganas de comprender. Conocimos de cerca lo que significa buscar orientación, recorrer distintos espacios y tratar de encontrar respuestas.
Muchas veces el acompañamiento estaba centrado únicamente en la persona, cuando detrás de ella también había una familia que necesitaba ser escuchada, comprendida y acompañada.
Padres, madres, hermanos, cuidadores y personas significativas también viven procesos, tienen preguntas, necesitan herramientas y forman parte de la historia de cada usuario. De ahí comenzó nuestro sueño: crear un espacio distinto, un lugar donde una familia pudiera llegar y sentir que aquí la escuchan, aquí puede preguntar, aquí comprenden lo que está viviendo y aquí no tiene que recorrer este camino sola.

